Focsa: el rascacielos cubano

Una de las mejores y más hermosas vistas de la Ciudad de La Habana, se tiene desde el lujoso restaurante La Torre, en lo cima del inmueble más alto de Cuba.

El edificio FOCSA está situado en la manzana circundada por las calles 17, 19, M y N. Lo componen 39 pisos que hacen un área de 121 metros sobre el nivel de la calle; y se erige como un gran libro abierto, visible desde lejanas distancias de la ciudad.

El proyectista principal de esta obra fue el ingeniero Luis Sáenz Duplace, y el arquitecto a cargo Ernesto Gómez Sampera con su equipo de diseño. Esta colosal edificación de hormigón armado, diseñada para apartamentos, en pleno corazón de El Vedado , fue terminada a mediados de 1956, rompiendo con todos los cánones de la época, cuando constituía la segunda más alta del mundo en su tipo.

En aquel entonces, se consideraba demasiado costoso llevar a cabo construcciones de esa naturaleza, que sobrepasaran las 18 plantas. La otra alternativa era a base de acero. Distinguida entre las 7 maravillas de la ingeniería cubana de todos los tiempos por lo novedoso de la tecnología empleada, el Focsa destelló en una etapa en la que se construyeron muchos de los edificios más altos de la capital cubana. Y por si fuera poco, marcó record también en cuanto al tiempo de terminación, 2 años y 4 meses. Se necesitaron 35 mil metros cúbicos de hormigón.

Un aspecto a resaltar de la etapa constructiva fue la sustitución de elevadores por grúas, las que encarecían el proceso. Según testimonios de sus obreros y especialistas, se llegó a trabajar a un ritmo de levantar 1 piso cada 5 días y medio en 10 horas diarias de trabajo, cuando se alzaban las plantas entre la 16 y la 30.

Con la construcción del Focsa se utilizó por primera vez en Cuba computadoras para resolver un sistema de ecuaciones tan grande como la magnitud de la obra emprendida.

En el sótano del edificio hay un gran parqueo para 500 automóviles. La torre que sobresale del edificio también cuenta con viviendas, estas de mayor confort y en el piso más alto de esta torre se encuentra un bar restaurante con el mismo nombre (La Torre), un auténtico mirador de La Habana.