La Habana Vieja

Old Havana (Morro Castle)

La Habana Vieja no es solo la parte legendaria de la ciudad, es la cuna de la capital cubana, y el centro histórico por excelencia de la ciudad, declarado por la UNESCO en 1982 como Patrimonio de la Humanidad.

Desde que se fundara en 1519, donde hoy se levanta el Templete de la Plaza de Armas, acaparó los principales edificios de la arquitectura colonial, principalmente en torno a sus plazas y las calles de los Oficios y de los Mercaderes. Aprisionada por un cerco defensivo, el centro urbano superó sus límites en el siglo XIX tras derribar las murallas y trazar sobre ellas el límite entre el casco antiguo y la nueva ciudad que emergía, de la que el Capitolio Nacional es su máximo representante.

La historia de cualquier ciudad está muy vinculada al trazado y crecimiento de sus calles y a la evolución de su fisonomía espacial y arquitectónica. La Habana Vieja es una de esas urbes de arquitectura sencilla y hermosa donde se refleja en común y sutil diálogo la presencia de los estilos colonial, ecléctico, art-decó y racionalista, identificados por sus componentes formales y expresivos.

Old Havana (Museum of the Revolution)Sin lugar a dudas, el más usado símbolo de La Habana y de toda Cuba, que nos identifica en cualquier parte del mundo lo es El Castillo de los Tres Reyes del Morro, está ubicado en el lado opuesto del canal de entrada de la bahía, al cual se accede a través de un túnel submarino que lo atraviesa, la edificación está junto un alto faro construido en 1844 bajo el gobierno el Capitán General Leopoldo O'Donnell y una monumental estructura adaptada al escarpe que le sirve de asiento. El proyecto fue del famoso ingeniero militar Bautista Antonelli. Claro está, que su principal propósito fue el de defender la ciudad, sobre todo del ataque de corsarios y piratas como hiciera en una parte gloriosa de su historia. En tal sentido hay que mencionar también el Castillo de la Real Fuerza, la fortificación más antigua de la ciudad y la fortaleza con baluartes más antigua de América.

Otros símbolos distintivos de la vieja Habana son sus plazas: La Plaza de Armas, donde están enclavados, entre otros, el Palacio de los Capitanes Generales, El Templete y el Palacio del Segundo Cabo; la Plaza de la Catedral, donde encontramos, además de esta obra religiosa que junto El Morro identifica universalmente la ciudad, y que es la obra cumbre del barroco cubano, antiguas casas de condes y marqueses; la Plaza de San Francisco de Asís, con lugares para el edificio de la Lonja del Comercio, la Aduana del Puerto, la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, devenida en importante sitio para la apreciación de la música culta más autóctona; la Plaza Vieja y otras de menor envergadura pero de igual encanto colonial.

Old Havana (Sarrá pharmacy)Igualmente resaltan a simple vista sus edificaciones con fines religiosos, muestras fidedignas, no solo de los diversos estilos arquitectónicos que conviven en esta urbe, sino del poderío económico de la iglesia católica y del devotismo innato de sus pobladores.

Pero la Habana Vieja de la Humanidad, es mucho más. Es la cuna del Héroe Nacional de Cuba, José Martí; la del Edificio Bacardí y el Palacio Nacional de Bellas Artes; la de la mulata rumbera; la de los niños de sonrisa franca; la del habanero hospitalario; la del típico solar; la que rescata a diario del imperdonable paso del tiempo la Oficina del Historiador de la Ciudad, Dr. Eusebio Leal Spengler, como una de las proezas de la restauración más grandes que se hallan llevado a cabo en Cuba y otras partes del mundo, para que siga siendo "la capital de todos los cubanos".