La Maqueta de la Habana

Esta maqueta, concebida en sus inicios como instrumento en el planeamiento urbano de la Capital, ha devenido en uno de los lugares más visitados de la ciudad.

Ubicada en el céntrico barrio de Miramar, en la calle 28, entre Primera y Tercera, espera a los visitantes esta instalación que en el 2005 recibió a más de 20 mil personas.

La Maqueta de La Habana, construida a escala 1/1000, abarca una superficie total de 144 metros cuadrados, lo que equivale a 144 kilómetros cuadrados de representación.

Está conformada por 39 tableros cuadrados de dos metros de lado, cuya dimensión total es de 22 metros lineales de largo por 10 de ancho. Pesa seis toneladas y se confeccionó en diez años.

Junto a sus similares en New York, Moscú o Estocolmo, es una de las más grandes del mundo. El visitante puede ver cada detalle de la ciudad, gracias a unos catalejos de que dispone para esta función. Así, cada playa, tanque de agua, plazas, rarezas arquitectónicas, entre otros han sido plasmados con el más minucioso detalle.

Para la mejor ambientación de esta obra, se toman en cuenta las diversas etapas históricas y de transformación que ha sufrido la ciudad. Las edificaciones correspondientes a la época colonial, desde los siglos XVI al XIX, se distinguen por el color marrón, del 1900 a 1958 se utiliza el ocre, y a partir del 59 se aprecia el color marfil, lo cual hace posible apreciar su ritmo de desarrollo. Las nuevas edificaciones aparecen incorporadas, en color blanco, apenas se terminan, e incluso, algunas importantes, pueden aparecer con antelación a su inicio.

La maqueta surgió de un proyecto que comenzó en 1987. El especialista Orlando Martorell se encargó de su esbozo y un equipo integrado por nueve diseñadores, maquetistas y arquitectos, materializaron otra de las hermosas propuestas que hoy encierra esta ciudad.