Zoológico Nacional de Cuba

El Zoológico Nacional de Cuba se distingue de los restantes del país, porque los animales, cuyo estilo de vida así lo permita, coexisten en comunidad libre de rejas.

Se escogió una zona topográfica muy variada para la ubicación de este parque, pues ello permite a sus animales una adaptación más fácil, lo más cercana posible a su hábitat original.

La instalación ocupa un espacio de 340 hectáreas bellamente forestadas. Ocupa el quinto lugar entre las zonas de Cuba con más grupos de aves observadas, unas 130 especies autóctonas. Este lugar es considerado por algunos como un corredor de aves en migración.

En el parque se llevan a cabo, también, investigaciones destinadas a garantizar la reproducción y cría en cautiverio de especies alto valoradas; velándose para ello por correctas nutrición, manejo y atención veterinarias. No por casualidad, la instalación comparte su vecindad con el Instituto Cubano de Ecología y Sistemática.

Cuban National Zoo

Así mismo, existe en la isla un Instituto Politécnico Nacional de Fauna Exótica y Salvaje para la formación y capacitación del personal técnico y especialistas principales que allí ejercen. Estos, también han realizado intercambios científico técnicos con homólogos de otras naciones como Alemania, Tanzania, República Dominicana, México, Reino Unido, Estados Unidos, España y otros. Como reciprocidad, se han entrenado en este centro cubano a especialistas de varios países.

Pero el visitar las áreas del Zoológico Nacional de Cuba no se limita a la simple observación de sus ejemplares; para los visitantes se realizan otras actividades didáctico-recreativas, como juegos de participación, charlas sobre animales vivos, conferencias con empleo de audiovisuales, etc.

Entre las áreas más populares de este parque se encuentra el Foso de los Leones, una depresión con grandes árboles, peñascos y cuevas donde los llamados reyes de la selva andan como en su casa. También es muy popular la Gran Pradera Africana, esta cuenta con lagos para los hipopótamos, así como otras extensiones circundantes en las que conviven jirafas, cebras, antílopes, rinocerontes, y otras especies oriundas del continente negro.

La visita al Parque Zoológico Nacional de Cuba constituye un verdadero safari a las afueras de La Habana